Las plantas de la abuela
La obra está ejecutada en Óleo sobre tabla. Elegí el óleo por su capacidad para construir esa densidad vegetal con capas ricas, dando peso a la materia de las hojas y la tierra. La aparente maraña de verdes y las pequeñas flores son la afirmación estética del crecimiento orgánico, que siempre se ríe de la necesidad humana de orden perfecto. El fondo, con esos toques azules que insinúan la ventana o el exterior, es la materia conceptual del mundo. Las plantas actúan como un filtro, una selva íntima que media entre la vida contenida y la inmensidad del exterior.