Casas a lo lejos
La distancia no es solo física, sino un filtro conceptual que purifica la realidad, dejando solo la silueta de la aspiración. La composición se divide en planos que se hunden en una atmósfera de aguada y veladuras. Los planos superiores e intermedios son etéreos, dominados por un cielo incierto. En el horizonte, sin embargo, se encuentran las estructuras mínimas de las casas: pequeños bloques de color marrón y ocre que se afirman contra la línea del horizonte. Estos no son hogares, sino puntos de anclaje conceptual, la prueba de que el orden y la vida persisten más allá de la bruma. Mi intención es documentar que la verdad de lo lejano es su propia abstracción. La falta de detalle en las casas no es un descuido, sino una decisión ética que nos obliga a proyectar nuestra propia narrativa sobre ellas.