Ideograma arbóreo
La función del arte es destilar la complejidad biológica hasta convertirla en un carácter de significado inmediato. La composición está dominada por el negro absoluto de la forma arbórea, aplicada con una pincelada gruesa y gestual, negando todo volumen y toda hoja. Las ramas se han transformado en trazos que parecen letra o señal, comunicando la idea de "árbol" a través de un sistema de signos que no dependen de la mímesis. El fondo, un paisaje urbano y nebuloso, sirve como la página escrita, el contexto mundano del que se extrae la verdad abstracta. Mi intención es documentar la experiencia de la síntesis formal. La figura negra se impone al paisaje, actuando como un sello conceptual que sella el significado del entorno.