Automatismo femenino
La composición está dominada por la línea desnuda, donde el grafito se utiliza para delimitar la forma y, simultáneamente, para negarla. Las múltiples líneas que definen los contornos faciales y corporales no son errores, sino afirmaciones de que la identidad visual de un sujeto es múltiple y fugaz. La mirada, aunque definida, coexiste con las superposiciones que sugieren movimiento o estados de ánimo simultáneos. Mi intención es documentar la tensión entre el reconocimiento (el ojo ve un rostro) y la estructura subyacente (la red de líneas que lo construye).